La blasfemia es la blasfemia.
por Mayabee

Hace unos 20 años, en Francia se estrenó una película que se llamaba “Yo te saludo María” contaba la historia de una chica que se queda embarazada siendo virgen, una “francesada” que levantó la ira de los católicos y sembró un reguero de ira ke se materializó en grupos de energúmenos que se apostaban en la puerta de los cines y amenazaban a los espectadores a la entrada y la salida. Recuerdo una foto de un periódico en la que una bestia parda le daba un puñetazo en las narices a un periodista que le hizo frente. Y es ke mucho me temo ke eso de la blasfemia es patrimonio de todos los credos, no importa debajo de donde se incube, sea una sotana, sea una chilaba, la blasfemia es la blasfemia. Por cierto, la película era un tostón.
En estos días andamos de nuevo a vueltas con la blasfemia y en algún lugar de la tierra ya se están matando. A mi me cuesta posicionarme, por eso leo el periódico y escucho lo que dice la gente. Unos tiran para un lado, para el de la sotana y otros tiran para el de chilaba. Otros sencillamente nos agarramos a la todopoderosa libertad de expresión, incluso a los ke nos cuesta posicionarnos, quizás hubiéramos hecho lo mismo ke los periodistas daneses, pero desde la barrera pensamos ke mejor se hubieran estado trankilitos y se hubieran metido kon la partida de reyes inútiles, de monarkías obsoletas, ke pretenden makillarse de modernidad para seguir chupando del frasco. Vamos, ke aki tienen material suficiente para ridiculizar y caricaturizar, sin irse a tocarle las pelotas al Islam.
Yo suelo tener la extraña sensación de ke el mundo no pertenece del todo a nadie, ni sikiera a los ke defendemos la libertad de expresión.